El Jardín del Príncipe—–Aranjuez.
El encargado de poner en marcha este espacio privilegiado de la villa de Aranjuez, fue el monarca Carlos IV. Se trata de un pulmón verde de gran extensión que sigue líneas paisajistas inglesas y francesas de finales del siglo XVIII. Podemos acceder a este jardín por varias entradas desde la carretera de la Reina y también por el río Tajo, por medio de embarcaderos y un puente.

El Jardín de la Isla—-Aranjuez.
El nexo de unión entre la fachada norte del Palacio y este jardín es la llamada Cascada de las Castañuelas, obra de Bonavía. Como acceso a la ‘isla’ se recomienda el puente escalonado, puesto que forma un conjunto barroco perfecto con la fuente de Hércules y las numerosas pasarelas y estanques del siglo XVII.

El Jardín Del Parterre.—Aranjuez.
Al Parterre se accede gracias a una puerta situada en el pasillo que une el Palacio Real con la Casa de Oficios. El Jardín del Rey, pequeño, cerrado y ubicado en la fachada meridional, viene a completar, junto con otros dos jardines (uno en la parte norte y otro en la fachada oriental), un conjunto al gusto italiano muy similar a otro emplazado en El Escorial, en la Casa del Rey. Fue concebido por Juan Bautista de Toledo y llevado a cabo por Juan de Herrera.
