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Patones De Arriba. El Levantamiento De Un Pequeño Reino.

En las primeras estribaciones de Somosierra, al norte de Madrid y a un paso de Torrelaguna, se encuentra un pequeño pueblo, hasta hace poco abandonado, llamado Patones. En realidad para hablar con propiedad debería decir Patones de Arriba, ya que existe otro Patones de Abajo, situado en la vega del Jarama y hogar de muchas familias que antiguamente habitaron el primero y que hoy la cuidan con cariño y mimo.



Es un pueblo con una arquitectura pintoresca de casas de pizarra, insólita para el habitante del asfalto y el hormigón. De estrechas y tortuosas calles, ha sido rehabilitado de forma acertada en el último cuarto del siglo XX. Está situado en una pequeña garganta, donde corre un río con el mismo nombre del pueblo, Patones se ha convertido en uno de los lugares mas singulares del limitado mundo rural de la provincia de Madrid. Su interés proviene, además de por su arquitectura, por su pasado entre la historia y la leyenda, por la tranquilidad que supone dormir sin un solo ruido y por lo bien que se puede comer.

COMO LLEGAR

A Patones se llega por la carretera N-I (Madrid-Burgos-San Sebastián) desviándose en dirección a Torrelaguna (a la derecha si vienes de Madrid) y una vez cruzada esta localidad se sigue hasta Patones de Abajo, de donde parte la estrecha carretera, a la izquierda, que nos lleva a Patones.

HISTORIA

Los primeros asentamientos humanos dentro del termino municipal datan del Paleolítico Superior, periodo Auriñaciense, y se han encontrado en la Cueva del Reguerillo. Con más de trescientos metros de longitud y dividida en tres plantas o salas, está situada en las inmediaciones del embalse del Vellón, en la parte alta de una montaña. Se han encontrado en ella objetos de sílex y cerámicas así como pinturas de animales y humanos, apenas distinguibles debido al ennegrecimiento de las paredes por efecto del paso del tiempo.

En el término municipal se localiza una segunda cueva, la Cueva del Aire, una pequeña oquedad caliza en la que se han hallado restos humanos en enterramientos, probablemente de la Edad del Bronce. También, y no lejos de la Cueva del Reguerillo, hay restos de un castro celtíbero amurallado en el paraje denominado La Dehesa de la Oliva, posiblemente del siglo II antes de Cristo.

Dado que se han localizado algunos vestigios medievales, es posible que el origen del actual Patones estuviera situado en algún momento de la reconquista e incluso antes, aunque estos restos son tan escasos que es muy dudoso que la zona estuviera habitada de forma permanente durante la edad media. Más parecen huellas del paso de algún grupo aislado.

Y en este punto de la historia, como suele suceder habitualmente, el vacío que esta deja lo intenta rellenar la leyenda. Dice la tradición que el pueblo ya existía en la época visigoda como un pequeño núcleo ganadero y que en la conquista de la península ibérica por los musulmanes, en el siglo VIII, Patones quedó aislada debido a la falta de comunicación y a la poca entidad del poblado. A causa de esta circunstancia así se mantuvo durante siglos, y conforme a la costumbre visigoda, el mando de la población corrió a cargo de un rey hereditario denominado Rey de los Patones.

Sigue esta leyenda diciendo que, un buen número de años después, uno de los reyes escribió una carta a Felipe II que decía: “Del Rey de los Patones al Rey de las Españas”. Parece ser que Felipe II quiso averiguar quién era aquel supuesto rey en su propio reino. Pero, una vez conocidas las circunstancias e importancia del remitente y su monarquía, no le dio la más mínima importancia y los dejó en paz. Posteriormente Carlos III también se interesó, mas que nada para conseguir que pagaran impuestos, aunque sin éxito alguno, muestra de las dificultades de comunicación del lugar.

Pero dejemos la leyenda y volvamos a la historia. Los primeros documentos que hablan de patones dicen que a mitad del siglo XVI era una alquería de la Villa de Uceda, denominada Hoz de los patones. Al parecer se la conocía por este nombre gracia a tres hermanos: Asenjo, Pero y Juan Patón, vecinos de Uceda, que se instalaron en la garganta con su rebaño de cabras.

Pero también las referencias documentales indican que lo de la monarquía Patona fue algo más que una leyenda. El primer Rey de los Patones documentado data de 1684 con el nombre de Pedro González el Rey. Pero incluso con anterioridad a esta fecha se sabe de unas conversaciones del Cardenal Moscoso con un Rey de Patones, aunque sin especificar su nombre. A Pedro González le sucede su yerno Juan Prieto el Rey. El último Rey de los Patones debió ejercer hasta mitad del siglo XVIII, cuando el pueblo solicita al Duque de Uceda que nombre un “Justicia” o alcalde pedáneo. Por lo poco que se conoce, la figura del Rey debió ser en realidad una mezcla de alcalde y juez de paz, que resolvía los problemas entre los habitantes del pueblo y que gozaba del respeto de sus vecinos.

Patones permaneció desde entonces y hasta bien entrado el siglo XX, como un pueblo ganadero con medio centenar de casas. A mitad del siglo XIX se convierte en municipio con término municipal propio. Después de la Guerra Civil y coincidiendo con la construcción de la carretera que llega al pueblo, los vecinos poco a poco van emigrando a la zona del valle del Jarama, donde el fértil terreno permitía vivir mejor que en el estéril barranco del pueblo original, formando de esta manera Patones de Abajo y abandonando las casas y edificios públicos durante los siguientes años.

Es en los años setenta, ya prácticamente vacío el pueblo, cuando algunos foráneos lo descubren y quedan prendados de este curioso y singular lugar. Comienzan a comprar y reconstruir sus casas, convirtiéndolas en segundas residencias y establecimientos turísticos. Se rehabilitan edificios públicos y se emprenden obras de saneamiento y otras infraestructuras básicas, transformando un pueblo fantasma en un impresionante museo de arquitectura rural, del que se puede disfrutar no solo mediante su contemplación, sino utilizando los alojamientos y restaurantes instalados en algunos de sus edificios.

Si quieres ver un video sobre Patones para conocer mejor el lugar pincha AQUI

Si prefieres ver mas fotos del lugar pincha AQUI

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5 comentarios

  1. lucas del club de campo

    Lo tuyo es el reportaje, cada vez me sorprendes más porque incluso te documentas. Ya me contaras como se hacen estas cosas en el ordenador. Un abrazo navideño.Lu.

    diciembre 20, 2007 en 8:04 pm

  2. Gregorio

    Que envidia de reportaje Luis Miguel, ademas esa pequeña nevada le da un aire aun mas magico al lugar, felicidades.

    Gregorio

    diciembre 21, 2007 en 10:01 pm

  3. Anónimo

    joder luis, donde coño te metes para conocer estos sitios, ja,ja.
    muy guapas las fotitos

    emilio castaño

    enero 10, 2008 en 2:24 pm

  4. mariano castrillon

    De peques viviendo en Barcelona,pasamos muchos veranos en Somosierra. Despues de ver este tremendo articulo, la proxima vez que visite Espana me asegurare de visitar los dos Patones.

    octubre 2, 2008 en 2:48 pm

  5. Pingback: Caminos de Hispania, Patones. « Hispaniainfo

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